Robots submarinos vigilarán los fondeos sobre la posidonia

Robots submarinos vigilarán los fondeos sobre la posidonia

Robots submarinos vigilarán los fondeos sobre la posidonia

El operativo que se organizará este verano para vigilar la buena salud de las praderas de posidonia en nuestras aguas contará con catorce robots submarinos que se encargarán de controlar los posibles daños que las embarcaciones recreativas puedan ocasionar sobre esta planta acuática que se considera vital para la biodiversidad marina.

La campaña de vigilancia de la posidonia fue presentada este lunes por la mañana por el conseller de Medio Ambiente y Territorio, Miquel Mir, en la playa de Portals Vells del municipio de Calvià. El alcalde Alfonso Rodríguez Badal y el teniente de alcalde de Medio Ambiente y Transición Ecológica del consistorio calvianer, Rafel Sedano, estuvieron presentes en el acto de presentación, así como el delegado de Red Eléctrica en Balears, Eduardo Maynau, que acudieron en representación de la compañía que ha adquirido los catorce robots submarinos para cederlos a la Conselleria en el marco de un convenio de colaboración suscrito entre ambas entidades mediante el que la empresa aporta 20.000 euros anuales para la preservación de la planta marina.

Según explicaron, la gran novedad del operativo que se pondrá en marcha en Balears por cuarto año consecutivo son las catorce unidades ROV sumergibles que complementarán las tareas de inspección marítima para proteger las praderas de posidonia.

El conseller Mir apuntó que los robots submarinos no tripulados funcionarán mediante una conexión vía cable a una embarcación ubicada en superficie. Los catorce dispositivos «no servirán solo para controlar los fondeos con una mayor precisión, sino que también se utilizarán en tareas de control de la biodiversidad, como por ejemplo la elaboración de censos de especies protegidas, y en la revisión del estado de los diversos hábitats marinos«. También serán útiles para detectar posibles fugas de emisarios submarinos.

En esta cuarta campaña de vigilancia de la posidonia que pone en marcha el ejecutivo autonómico, la Conselleria se ha marcado el objetivo de «consolidar el alto nivel de concienciación asumido entre la ciudadanía» para conservar la posidonia.

Este año se mantendrá el número de embarcaciones que se encargarán de vigilar los fondeos de las embarcaciones. En total, habrá quince barcas, de las cuales cinco operarán en Mallorca, otras cinco en Formentera, tres en Eivissa y dos en Menorca. El operativo se ha puesto en marcha hoy lunes y permanecerá activo hasta el próximo 30 de septiembre.

Otra de las novedades que se pondrán en marcha este año está relacionada con la actual pandemia de la Covid-19 y la necesidad de adoptar medidas de seguridad para contener los contagios. Así, los informadores del servicio de vigilancia no repartirán folletos informativos a las embarcaciones, sino que distribuirán la información a través de códigos QR.

Por otra parte, la Conselleria añadió que el servicio de vigilancia contará con el apoyo de embarcaciones de las reservas marinas y de los espacios naturales protegidos, además de las lanchas de la Guardia Civil y los propios medios de los agentes de Medio Ambiente, que este año contarán con dos embarcaciones para controlar los fondeos.

Durante el pasado año, el servicio de vigilancia finalizó la temporada con 121.245 actuaciones, la mayoría de las cuales (86.207) consistentes en comprobaciones de fondeo. En 8.504 casos tuvo que requerirse la reubicación de la embarcación.

Abono agrícola

El plan estratégico del litoral de Calvià que ha elaborado el Ayuntamiento contempla diversas medidas para la protección de la posidonia, entre las que destaca su reutilización para abono o cama de ganado en fincas agrícolas que previamente así lo soliciten. Por otra parte, Calvià 2000 almacena la planta seca en una zona de acopio para su posterior devolución a las playas durante el invierno para preservarlas de posibles daños por temporales.

Otra medida es alejar los fondeos mediante un proyecto de balizamiento que supondrá retirar 200 metros las balizas. También se instalarán anclajes ecológicos.